Investigadores de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido, aseguran que los niveles elevados de glucosa pueden formar en las personas con diabetes una especie de capa de azúcar que «ciega» su sistema inmunitario y lo bloquea a la hora de detectar y combatir infecciones, según se desprende de un artículo publicado en la revista Immunobiology.
El equipo de científicos dirigidos por el profesor Daniel Mitchell explica que las bacterias y hongos infecciosos presentan en su superficie dos tipos de azúcar, la manosa y la fucosa, que determinados receptores especializados del sistema inmunitario utilizan para detectar la presencia de estos microorganismos y actuar contra ellos. Sin embargo, este mecanismo de detección queda bloqueado cuando los niveles de glucosa son demasiado elevados, lo que impide el funcionamiento normal de las defensas del organismo, haciéndolo más vulnerable.
Además, los autores aseguran que esta deficiencia inmune puede provocar una mayor predisposición a enfermedades inflamatorias crónicas, ya que algunos de estos receptores especializados, como la lectina de unión a la manosa (MBL), están involucrados en el tratamiento y eliminación de células apoptóticas (células muertas).
En opinión de Mitchell, este estudio ofrece «una nueva perspectiva sobre cómo la glucosa puede afectar a la inmunidad, por lo que ejerce un impacto negativo sobre la salud».
