Sin duda, en la última década la tecnología ha mejorado la calidad de vida de las personas con diabetes. Uno de los avances más relevantes es, según los expertos, el infusor continuo de insulina, que se estima utiliza un 3-4% de las personas con diabetes tipo 1 en España. Además, su uso combinado con un sensor continuo de glucosa será, junto con los tratamientos biológicos, el presente y futuro del manejo de la diabetes tipo 1, según explica el doctor Ignacio Conget, del Servicio de Endocrinología y Diabetes del Hospital Clínic de Barcelona. «Si los pacientes hacen uso de los datos que les ofrece el sensor a tiempo real –añade el Dr. Conget–, o al menos en un 70%, no hay duda de que el sistema combinado funciona y el paciente obtiene buenos controles».
Su uso está indicado en las personas con diabetes tipo 1 con múltiples dosis de insulina que no consiguen un buen control de su enfermedad. Actualmente su empleo en nuestro país es anecdótico, ya que se trata de un sistema caro y no financiado. De hecho, «se estima que no hay más de 10 personas utilizando este sistema combinado de bomba y sensor en España», añade el citado especialista.
Conocer la utilización de estos dispositivos es uno de los temas que se han abordado durante el XXVI Curso de Actualización Teórico-Práctica en Diabetes organizado por la Fundación para la Diabetes y el Hospital Clínic i Universitari de Barcelona. En palabras del doctor Enric Esmatjes, jefe de la Unidad de Diabetes de dicho hospital y director del curso junto con el Dr. Conget, «se trata de un curso eminentemente práctico que se lleva a cabo desde hace 13 años y que permite transmitir la experiencia y forma de trabajar del Hospital Clínic a profesionales de otros centros de toda España».
En lo relativo a los avances tecnológicos aplicados al tratamiento de la diabetes, el Dr. Esmatjes destaca la evolución de la investigación hacia el diseño del páncreas artificial: «se están desarrollando algunos modelos con un diseño muy ingenioso que utiliza glucagón e insulina junto con un sensor que monitoriza continuamente los niveles de glucemia. Es totalmente distinto a los sistemas de que disponíamos hasta ahora, y quizá en los próximos 5 años tengamos importantes avances en este sentido».
Educación diabetológica
Aun con la existencia de infusores, sensores, etc., el Dr. Esmatjes advierte que «una buena educación diabetológica sigue siendo la clave para que el paciente consiga un buen control de la enfermedad». A este respecto, y en opinión del especialista, «aunque se ha mejorado, no todas las personas con diabetes en España tienen acceso a una buena educación diabetológica, de forma que es uno de los grandes capítulos pendientes en la actualidad». Para lograrlo, este experto aboga por regularizar y reglar la educación diabetológica con el propósito de que «sea uniforme, tenga unos mínimos, esté estructurada y la impartan profesionales capacitados».
Fuente: www.fundaciondiabetes.org/saladeprensa/box_saladeprensa.htm
