El uso de la historia clínica digital, incluyendo los datos de glucemia obtenidos gracias al dispositivo Accu-Chek Smart Pix, permite realizar un análisis global de la situación del paciente en el momento de la consulta, así como disponer de los datos para establecer criterios de calidad asistencial en el tratamiento de pacientes con diabetes tipo 1. Así lo subrayó Francisco Tinahones Madueño, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, en el Simposio «Herramientas útiles en el control de la diabetes: casos prácticos», patrocinado por Roche y celebrado en el marco del XXII Congreso de la Sociedad Española de Diabetes, que se inauguró el pasado 15 de abril en Málaga.
Este experto, que explicó los detalles del proyecto piloto que se está llevando a cabo desde hace un año en el hospital malagueño, comentó que el paciente acude a la consulta con su medidor y se descarga los datos de sus glucemias, que se incorporan a su historia clínica. «El profesional no necesita consumir más tiempo completando la historia clínica digital, porque la descarga es automática y además le permite tener datos que luego podrá utilizar.»
Este centro hospitalario tiene actualmente 774 pacientes con diabetes tipo 1 en la historia clínica digital, y se espera que se incorporen otros 400. El valor de dicha base de datos es, a juicio del Dr. Tinahones Madueño, «lo que se podrá conseguir con ella a largo plazo, ya que tenemos información muy valiosa de los pacientes, como su variabilidad glucémica, de modo que podremos predecir complicaciones como la retinopatía».
Para el jefe de Servicio de Endocrinología del malagueño Hospital Virgen de la Victoria, no es necesario contar con demasiados recursos para que el sistema que ya funciona en su hospital se extienda: es suficiente con «integrar los datos de medidores de glucemia con la historia digital, y para ello basta con que los profesionales se interesen y se empeñen en ello».
