Una expedición integrada por alpinistas con diabetes culminó con éxito, el pasado mes de febrero, su propósito de coronar el Aconcagua, la montaña más alta de América del Sur. Con esta hazaña, estos audaces deportistas han demostrado al mundo que la diabetes no es un impedimento para alcanzar ningún reto.
El pasado 9 de febrero, el vitoriano Josu Feijoo y el catalán Javier Torrents, ambos insulinodependientes, alcanzaron por primera vez en una expedición de estas características el Aconcagua, de 6.962 m de altitud. Por su parte, la canaria Elena Eggers logró ascender hasta más allá del campo base (5.500 m), donde, a pesar de su buen estado de salud, decidió poner punto final a su expedición...
